
Esta pistola puede ser cargada con “cartuchos” rellenables de ketchup y de mostaza, y disparar al hot dog antes de hincarle el diente. Posee un mecanismo bastante simple y no es muy costosa (17.99) más gastos de envío.
El peligro, como siempre es, que a los niños se les ocurra elegir otros blancos y organicen una guerra campal en un abrir y cerrar de ojos, dejando todo hecho un desastre… aunque desde el punto de vista de ellos esto sea una ventaja, no un inconveniente.



