Bill Hammack, el ingeniero, nos muestra una vez más la (aparente) magia escondida en los aparatos que usamos todos los días. En este caso le ha tocado el turno a la cafetera, donde un ingenioso sistema de muy bajo costo cumple dos funciones: Calentar la base de la jarra para que el contenido de esta se mantenga caliente y hacer hervir el agua para que esta suba hacia el depósito del filtro con el café, haciendo que el sistema sea extremadamente eficiente (con la ayuda de una válvula que impide que el agua regrese) y barato.
¡Si me hubiesen explicado las cosas así cuando estaba en la secundaria! Je, je.



