El iKini es una creación del diseñador neoyorkino Andrew Schneider, que ha pegado unas diminutas celdas solares a un bikini uniéndolas para generar una corriente que, dependiendo de la intensidad solar y del ehhh… tamaño mismo de los receptores, podría cargar nuestro iPod, el celular y, ¿quién sabe? en el caso de las chicas bien dotadas a lo mejor hasta el Prius saca su tajada.




