Estas fotografías que muestran a individuos construidos de frutas, flores y demás miembros del reino vegetal son obra del fotógrafo Klaus Enrique Gerdes, quien ha estado trabajando en este tipo de arte desde hace ya algún tiempo, y hay que admitir que consigue engañar al ojo de forma bastante convincente, a pesar de la dificultad de la tarea que se ha impuesto.
Imagino que Gerdes será un asiduo visitante de mercados, floristerías y otros lugares semejantes. Gerdes es un artista nacido en México, el cual abandonó para estudiar genética en la Universidad de Nottingham en Inglaterra y luego un MBA en negocios en Nueva York antes de volcarse en la fotografía. Vaya una trayectoria inusual.
Sin embargo, y a pesar de los bandazos vocacionales que ha dado, Gerdes ha conseguido reconocimiento mundial y desde el 2007 tiene un lugar destacado en el mundo de la fotografía creando obras que son bien cotizadas en este competido medio en donde hay tanta rivalidad que es difícil, si no es que imposible, abrirse un hueco.
Actualmente vive y trabaja de forma alterna entre Londres y la Ciudad de México, y ha tenido un sinnúmero de exposiciones tanto colectivas como en solitario en los museos más prestigiados del orbe. Su obra intenta transmitir por medios no convencionales, el motivo de la vida, la esencia de lo viviente y, de alguna manera, la homogeneidad de la naturaleza que nos ha creado a todos.
Gerdes ha recibido varios premios, tanto en México como en el extranjero, y de instituciones tan prestigiadas como National Geographic como de la Galería Nacional de Fotografía, en Londres.





Se trata de la materialización de cuadros de un pintor llamado Arcimboldo ;).