
Tiago Hoisel es un caricaturista brasileño muy talentoso. Vive en Sao Paolo y aunque la mayor parte de sus creaciones tienen por objeto hacernos reír, otras son un poco intimidantes. Llenas de color, estas creaciones son, cuando menos, interesantes. No dudo que los amantes de los comics pasarán un rato formidable visitando su blog, repleto de caricaturas ingeniosas y magistralmente realizadas. Yo, por lo menos, me he pasado una buena media hora dándole vueltas a sus imágenes y aunque mi portugués brilla por su ausencia, siempre podemos recurrir a Google Translator, que nos saca (a veces) del apuro.
Nunca había escuchado hablar de este artista, pero seguro que se irá ganando un nombre cada vez más reconocible en la web ya que sus ilustraciones son sobresalientes o al menos esa es mi opinión.
Con frecuencia los caricaturistas reciben menos mérito que quienes se dedican a un tipo de arte “más serio”, pero creo que no debería hacer. Es tan difícil hacer una pintura que conmueva como una que haga reír y en ambos casos la demanda técnica es muy alta, además de que quien pretende sacar una sonrisa al espectador debe esforzarse para que la imagen produzca un impacto rápido, que enganche al observador y que lo invite a explorar otros detalles de la imagen.




