Esta curiosa instalación del artista Levi van Veluw consta de tres habitaciones cubiertas completamente por cuadros de madera de 2×2 cm. Incluso él se ha cubierto con este material. Para conseguir su objetivo, ha debido usar 30,000 piezas.
En el video que aparece al final de la entrada, se ve a Velvow sentado frente a un escritorio y quemándolo con un mechero (sin encenderlo), ya que el artista estaba obsesionado con el fuego en su infancia y esta instalación es una recreación de esa etapa de su vida.




