
Han sacado a Silvestre a pasear, con correa y todo, pero es un gato algo holgazán que de pronto decide no caminar más y no le importa ser arrastrado. Todo lo contrario: parece gustarle.

Han sacado a Silvestre a pasear, con correa y todo, pero es un gato algo holgazán que de pronto decide no caminar más y no le importa ser arrastrado. Todo lo contrario: parece gustarle.
Previous post: Mae West y las chicas malas
Next post: Disfrazados para la boda (5 fotos)