
Los Trolls son serecillos de la fauna cibernética que, como los Hoygans, inundan el ecosistema de los blogs con comentarios que solo ponen en evidencia sus lamentables carencias, que pueden ser intelectuales (ignorancia), afectivas (necesidad de provocar alguna emoción, demostrando que saben más u ofendiendo) o sociales (su verdadera intención es relacionarse con alguien, pero solo conocen la violencia verbal).
En todo caso, es tarea del blogger mantenerlos a raya. Al principio, sus comentarios hieren, luego provocan rabia y, al final, solo desprecio e indiferencia.
Algunos bloggers de buen corazón sienten lástima por ellos. No es mi caso, pues para mí solo representan la necesidad de dar un click en el botón de borrado.
Otros Artículos Relacionados
COMPRA MI MÁS RECIENTE NOVELA:






{ 0 comments… add one now }