
El profesor Ken Perlin, de la Universidad de Nueva York, ha creado la que se considera, hasta ahora, la fuente para computadora más pequeña del mundo. Ha conseguido introducir 500 palabras en un rectángulo de 320 x 240 pixeles y aunque hay que leer con los ojos pegados a la pantalla, sí resulta legible.
Sin embargo, dudo que alguien quiera (o pueda) leer un libro entero con esta fuente. Sería una tortura.



