
Recientemente, la sonda Chandrayaan-1 ha descubierto una caverna circular en la superficie lunar, de poco más de kilómetro y medio de diámetro y 120 metros de profundidad.
Sin lugar a dudas, parece el emplazamiento ideal para una base de operaciones en la Luna, ya que podría brindar protección (si se le aisla correctamente) contra los grandes cambios de temperatura, el polvo, la radiación y el constante impacto de los micrometeoritos.
Curioso que el ser humano, al colonizar un nuevo mundo, deba volver a la época de las cavernas.



