Advertencia: Imágenes desagradables para algunas personas (entre las que NO me encuentro).
Este hombre sufrió la picadura de una mosca bot, o mosca de la muerte. El nombre científico es Dermatobia hominis, y es la única especie de este tipo que parasita al ser humano.
10 semanas atrás, el sujeto viajó a Belice y ahí se infectó con un huevecillo, que se introdujo en un folículo piloso del dorso de su mano y aunque existen formas de sacar estos parásitos, él prefirió dejarlo crecer y después observar el parto.
Fue necesaria, como se ve en el video, una pequeña presión a los lados de la herida para que saliera la larva.
Según sus palabras, es lo más cercano que un humano varón está de dar a luz, y me mató de risa la reacción del científico (un poco chiflado) quien gritó, al ver a la criatura que se había alimentado de él por dos meses: ¡Es una niña! Je, je.
La forma más simple de eliminar estos bichos es poniendo un poco de vaselina en el poro por donde respiran, para que salga por sí misma.
Actualización: Al tiempo de escribir este artículo, las votaciones no habían concluido. Al final, Mark Zuckerberg recibió una andanada de voto para quedar en primer lugar, superando a Asange.
No me extraña que Julian Asange, el creador de Wikileaks, sea el personaje del año. Sin embargo, parece que a él no le ha ido bien tanta fama ya que actualmente se encuentra preso.
¿No es curioso? El mundo se levanta iracundo porque los chinos han metido a la cárcel al Premio Nobel de la Paz y, al mismo tiempo, parece que en Occidente las cosas no están mucho mejor.
Un activista australiano que ha cometido el error de mostrar la podredumbre del sistema en que vivimos, es encarcelado (por otros motivos, pero eso es lo de menos, ya sabemos cómo funcionan estas cosas).
Ironía aparte, parece que, como dice el dicho: Hay quienes ven la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio.
Represión, falta de transparencia, conspiraciones, corrupción e intolerancia…
Sólo falta que Asange sea condenado, y que el año entrante le otorguen el premio Nobel de la Paz para que el efecto “Boomerang” esté completo.
No sabía que el acero (al menos las "esponjas" hechas de hilos de ese metal) se quemara, o que hubiese la posibilidad de que se produjese algún tipo de combustión, aunque fuese incompleta.
Parece que el truco está en separar bien las fibras para que el oxígeno tenga oportunidad de entrar.
Lástima que no tengo ni un trozo de este material a la mano para probar si es verdad lo que se aprecia en el video.
Estos nueve dibujos fueron hechos por un artista bajo la influencia del LSD como parte de un estudio realizado por el gobierno de los Estados Unidos en los años cincuentas. Al artista se le administró LSD y acceso a un equipo de pintura. El modelo fue el médico que lo monitorizaba durante el procedimiento.
1.
El primer dibujo fue hecho 20 minutos tras la primera dosis (50 microgramos). Un médico es el modelo. El paciente eligió dibujar con carbón. El sujeto reporta que su condición era normal, aún sin efecto de la droga.
Unas ingeniosas tazas que tienen una pequeña sorpresa para quien beba de ellas. El único requisito para que funcionen como está previsto es que el líquido que se beba sea opaco, o cuando menos turbio.
Cada taza contiene un animal adherido al fondo, de forma que mientras bebemos va revelándose poco a poco ante nuestros ojos.
Si fuesen tazas para té, no sería mala idea que contuviesen un pez. Je, je.