
A alguien se le ocurrió transformar un auto en bote, un verdadero vehículo anfibio para quienes no desean detenerse ante nada, ni siquiera frente a un lago, o cuando en su camino se atraviesa el mar.












A alguien se le ocurrió transformar un auto en bote, un verdadero vehículo anfibio para quienes no desean detenerse ante nada, ni siquiera frente a un lago, o cuando en su camino se atraviesa el mar.











Previous post: Los maravillosos perros