
Estas obras de joyería son producto del trabajo de Yoav Kotik, quien ha tomado algo tan simple, cotidiano y (aparentemente) sin valor para convertirlo en algo que algunos (no es mi caso) lo encontrarán hermoso.
Pienso que es un poco excesivo, pero bueno, ya sabemos que en cuestiones de moda la belleza está en quien observa… y en quien lo usa.









