
Los ojos son ya una maravilla por sí mismos. Apreciar de cerca la delicada maquinaria que los constituye basta para dejarnos sin aliento.
Sin embargo, si a la magia de los ojos añadimos la magia del Photoshop, el resultado es aún más impactante.
























Los ojos son ya una maravilla por sí mismos. Apreciar de cerca la delicada maquinaria que los constituye basta para dejarnos sin aliento.
Sin embargo, si a la magia de los ojos añadimos la magia del Photoshop, el resultado es aún más impactante.























Previous post: Los animales (algunos, al menos) son extraños
Next post: El tamaño del cerebro humano