
Recientemente, una famosa casa de subastas vienesa (Dorotheum) ha puesto a la venta un objeto algo inusual: Una caja de condones de 110 años de antigüedad hechos con vejigas natatorias de pez.
Las vejigas natatorias de los peces no se llenan de orina, sino de aire, y sirven para mantener el pez a flote o sumergirlo (como el lastre de los submarinos).
Por lo que se ve, estos condones estaban destinados a ser usados varias veces, como lo atestigua el registro que el dueño dejó en la caja.



