Un genial video que cuenta la historia de Alex, un hombre joven que se registra en Facebook y cuya vida queda fielmente reflejada en la red social desde sus tambaleantes inicios hasta la formalización de una relación, los problemas, los hijos y los años. Al final, es un Alex viejo cuya trayectoria por la vida puede (en parte) seguirse a través de sus actualizaciones en Facebook.
El video cuenta una historia dramática y bella, pero recordemos que una de las mejores cualidades de nuestro cerebro es la capacidad de olvidar (al menos aparentemente) y Facebook no olvida. Esta "memoria selectiva" (está mal aplicado el término, pero valga por esta vez) es la que nos permite reconstruirnos ante el desastre, la adversidad y las pérdidas.
A Facebook le vendría bien una función así.
Fuente



