
A veces, estamos tan inmersos en la red que no nos damos cuenta que casi respiramos, comemos y nos nutrimos de productos que no tienen existencia en el mundo real, que nos hemos vuelto dependientes a cosas que no tienen un sustento en la vida cotidiana.
No digo que sea malo, simplemente lo señalo porque es una situación que va tomando lugar en la realidad la cual, nos guste o no, se va modificando poco a poco para dar cabida a esta otra porción de lo verdadero que no necesariamente tiene que ver con lo real.



