Hay actores que lo impactan a uno por una cinta, por una escena, por un gesto… pero Manuel Alexandre no fue eso. Me siento absolutamente incompetente para juzgar su carrera de actor, pero las dos cosas o tres que vi de él (aquellas que consiguieron llegar a México) me dejaron con la boca abierta (p. ej. “Amanece, que no es poco”, de finales de los 80s o inicios de los 90s).
Un señor actor, en toda la palabra y con todas sus letras.
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué si somos hermanos de lenguaje cuesta tanto trabajo conseguir maravillosas cintas como las que protagonizó Alexandre?
Estupideces chauvinistas, mal entendidos nacionalismos. El idioma nos hermana, nos une. Pero a veces parece generar el efecto opuesto. Una lástima que seamos tan idiotas, tan ridículamente orgullosos de nuestro mini-universo regional: acotado, castrado, manipulado para que hagamos caso a las muchas idioteces hollywoodenses e ignoremos las que nos conciernen por tradición idiomática, histórica, idiosincrática
Bueno, bueno: Me desvío: Mi más sentido pésame a la familia de este genial actor, y un personal y sentido luto por la desaparición de este insigne actor español.
Parece que los desarrolladores de software para robots también tienen sentido del humor, u organizan fiestas antológicas ¡donde te sirve la cerveza un robot!
Wow! ¿Qué puede comparársele a eso? ¿Te imaginas estar bebiendo unas cervezas con tus amigotes geeks y que tu mesero sea un robot?
¡Eso es mil veces mejor que meseras vestidas de Stormtroopers!
No solo eso, sino que este robot sigue la técnica correcta para escanciar una cerveza: Sirve la cerveza haciendo que se deslice suavemente por el vaso (para evitar que pierda el gas) y cuando queda un dedo de cerveza, la agita y la añade encima, para producir una capa gruesa de espuma.
Las primeras citas pueden ser difíciles si no conoces mucho sobre la persona con la que sales o cuando ambos son un poco tímidos.
Pero siempre hay soluciones: Conversacube, un gadgethipotético creado por Lauren McCarthy resuelve esto instantáneamente. Basta ponerlo en funcionamiento y dará instrucciones a ambos sobre los pasos a seguir. Especial para nerds, uno que otro geek tímido (que los hay) o para todo aquél con escasas habilidades sociales.
Hay otras personas que lo que necesitarían es un aparato que hiciese lo contrario: Que les dijese cuándo callar, pero si están tan ocupados hablando es poco probable que le hagan caso al cubo. Je, je
La primera computadora del mundo fue diseñada en 1837, pero nunca se construyó. Charles Babbage, su inventor, la diseñó sobre el papel en 1837, pero murió en 1871 si haber visto hecho realidad su invento.
¿La razón? Pues que a la gente no le parecía que una cosa así fuese a resultar útil. ¿Una máquina para hacer cálculos? ¡Ridículo!
Este pequeño programa tal vez caiga en la categoría de los absolutamente inútiles pero interesantes. Sólo hace una cosa: Cuenta el número de veces que oprimimos una tecla en el teclado. Podemos decirle que solo cuente los espacios (con lo cual tendremos una idea más o menos cercana del número de palabras que hemos escrito) o que cuente cada pulsación de una tecla, sea cual sea, o de todas las teclas, sólo los números, etc.
Desde hace tiempo se viene repitiendo el rumor de que, ocasionalmente, cuando se dispara una bala contra el hielo, esta rebota y queda girando como un trompo. No sé si sea verdad, pero tiene cierta lógica por el ricochet.
Lo único que me produce algo de ruido es que la bala esté casi intacta.
En todo caso, he leído que los Mythbusters van a investigar el caso. Ya veremos qué dictaminan.
Para ser honesto, Yahoo! me da un poco de pena últimamente. No las ha tenido todas consigo desde su desafortunado encuentro con Microsoft.
En el 2008, Microsoft intentó (infructuosamente) comprar Yahoo!, el entonces sitio de internet con más tráfico en el mundo. Ahora se encuentra en cuarto lugar y bajando, sufriendo bajo la presión de Google, Facebook y Twitter.
Poco a poco, la gente se va olvidando de Yahoo!
Si yo fuese accionista de Yahoo! estaría muy preocupado.