
Borut Povše, un científico de la Universidad de Ljubljana (Eslovenia) ha programado robots para golpear a la gente.
Una colisión entre un robot y un humano es algo inevitable, por un error mecánico o humano. Y lo que (teóricamente) está haciendo este científico es investigar el grado de fuerza necesaria para lastimar a alguien.
Todo esto, con la finalidad de que el robot NO lastime al humano, aunque alguien mal pensado como yo bien podría argumentar que los resultados de estos estudios podrían usarse para que las máquinas aprendan a lastimar o torturar a las personas.
El uso de robots como armas está fuera de cuestionamiento: Un día, esos simpáticos robots que brincan, bailan y hacen piruetas empuñarán un rifle, un cuchillo, una granada y serán letales. La única pregunta es: ¿Cuándo? Yo diría que ese día no está lejos.
En fin, que a pesar de que la investigación de este científico de nombre impronunciable para mí puede ser invaluablemente benéfica para la humanidad, también puede usarse con fines que se oponen directamente a la primer ley de la robótica.



