En este video, futurista y soñador, se muestra a los lectores electrónicos no como los instrumentos solitarios a los que estamos acostumbrados, sino como medios para compartir, debatir y opinar.
Son tres interfaces distintas, desde la más compleja que implica el análisis del impacto y un entorno más “serio”, hasta proyectos menos ambiciosos y más centrados en lo social o en una experiencia de lectura interactiva.
Yo tengo ciertos conflictos con este tipo de acercamientos novedosos hacia la lectura. Me parece que la interacción más importante que se da en el fenómeno de la lectura es con el autor. Los clubes de lectura han existido desde hace siglos y nunca han pasado de ser meros pretextos para socializar. El lector empedernido habitualmente lee lo que se le ponga enfrente y está demasiado ocupado desentrañando sus propios pensamientos y los del escritor como para ocuparse además de socializar mientras lee.
No dudo que la lectura tal como la conocemos evolucionará, se hará distinta y habrá quienes la usen como pretexto para expresar lo que piensan. Sin embargo, hay un nicho al que estos avances no podrán penetrar: Aquel cuyos habitantes disfrutan la lectura por la lectura misma, sin añadidos, sin tendencias fancy y en la soledad de un espacio exclusivo y muchas veces excluyente.
Cuesta trabajo creerlo pero no queda sino rendirse ante la evidencia: Hay gente que vende ropa interior para los pies. Y si hay quien la vende, imagino que existirán los compradores… WTF?
¿Será para que no se resfríen? ¿Por pudor? ¿Por higiene? ¿Quién da más?
Este corto, patrocinado por Nokia y grabado con un N8 acoplado a un microscopio, me ha sorprendido. Fue realizado por la empresa Sumo Science y muestra a una niña de 9 milímetros (cuyo nombre es “Dot”) luchando en un mundo hostil y microscópico.
No quiero imaginar las interminables horas que habrá requerido la producción y edición de este trozo de video que dura apenas un minuto y medio. No debió ser fácil, pero el resultado es notable, aunque sea por el esfuerzo y el dinero invertido en él.
Para los amantes de los objetos “transformers”, los utensilios de escritura pueden ser algo más de lo que parecen. Este bolígrafo fabricado por la compañía Raymay es en realidad un par de tijeras listas para usarse en cualquier momento.
El diseño, engañosamente delgado, hace que sea fácil guardarlo en el bolsillo de la camisa.
Sólo tiene un pequeño problema: No sirve para escribir. Buhhh!
En este video creado en el 2008 por Jarbas Agnelli se recrea mediante técnicas de animación por computadora la canción “Anormal” de la banda Pato Fu. Aunque todo parece muy real y uno juraría que realmente han filmado todo con un fluoroscopio, resulta que se trata de una recreación de los esqueletos adaptados al movimiento de los integrantes de la banda.
Conocer estos detalles le quita un poco el encanto al video, pero aún así es sobresaliente y no me explico cómo han pasado dos años antes de haberlo visto.
Por cierto: La música es bastante buena aunque mi portugués brilla por su ausencia.
Nunca me lo había preguntado, pero al parecer son muchos. Con un árbol promedio (lo que el “promedio” signifique) pueden fabricarse unos 170,000 lápices. Eso es mucho o poco, según se le vea, ya que es raro que alguien termine con la vida útil de un lápiz. Los perdemos, los prestamos a alguien o, simplemente, los olvidamos en un cajón de nuestro escritorio.
Sería mucho mejor si tuviesen gomas para borrar grandes ya que muchas personas los desechan cuando el borrador se ha terminado y cargar a todas partes con ambos objetos es menos práctico.
Este grupo musical formado por 2 personas me encanta. Veo todos y cada uno de sus videos, que tienen la característica de que están editados hasta formar la canción completa. Normalmente ella canta y toca la guitarra, mientras él toca todos los demás instrumentos. Combinando las pistas generan un producto que siempre me pone de buen humor. Soy un fan declarado de Pomplamoose.
Y un plus: La chica es muy bonita (me van a pegaaar!!!)