Mr. Allen Swift, de Springfield, Estados Unidos, recibió un Rolls-Royce P1 Roadster de su padre cuando se graduó, en 1928. El auto era nuevo, y Swift lo condujo hasta el año pasado, cuando murió, a la edad de 102 años.
Swift era el dueño original del auto más viejo, y antes de morir pidió que el auto fuese donado a un museo local.
Al momento de la muerte de su dueño, el auto tenía 170,000 millas recorridas (unos 273,000 kilómetros) y funcionaba perfectamente, silencioso a cualquier velocidad, además de que Allen lo había mantenido en perfectas condiciones por más de 80 años.
Otros Artículos Relacionados



