
Uno de los riesgos de participar en los espacios online es, evidentemente, el Cyberbullying, término que seguiré usando en esta artículo ya que no existe un equivalente satisfactorio en español.
El cyberbullying es una conducta hostil que adoptan ciertos individuos en contra de otros. Es más común en los adolescentes y los niños, pero puede darse también entre individuos adultos que interactúan a través de los medios electrónicos.
Los medios a través de los cuales puede darse el cyberbullying son:
1) Blogs
2) Mensajes de texto
3) Email
4) Foros
5) Redes sociales
6) Salas de chat
Eso por mencionar unos cuantos. La intención del individuo que hace cyberbullying es ofender, avergonzar o intimidar al otro, profiriendo amenazas o revelando detalles de la vida privada de la víctima, que muchas de las veces son falsos, aunque no siempre.
El cyberbullying guarda cierta semejanza con la conducta de los Trolls, que muchas veces actúan de forma parecida, aunque el objetivo de un Troll es, principalmente, llamar la atención, y la del que ejerce el cyberbullying es, siempre, agredir y acosar al otro.
En el cyberbullying la ventaja del atacante es, sobre todo, que puede permanecer anónimo, y el atacado puede cerrar su cuenta de correo o aplicar un filtro, no visitar el sitio donde es atacado o cambiar de nickname (identidad electrónica). Sin embargo, esta es una pobre solución ya que significa que la víctima está siendo excluida de una actividad que le era gratificante.
Como en el bullying físico, la mejor estrategia es la denuncia, la exposición del atacante y la solicitud de ayuda por parte de quienes controlan el sitio en cuestión o, incluso, de las autoridades escolares o gubernamentales. Diversos estados y países están trabajando activamente en el desarrollo de leyes contra el acoso cibernético que pueden terminar en condenas, multas u otro tipo de sanciones.
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