El artista Nathan Sawaya, quien trabaja con figuras hechas con legos, ha decidido conmemorar los largos días que pasa uniendo piezas de lego y las marcas que estas dejan en sus pulgares tatuándose las impresiones en su pulgar izquierdo. Todos los días ensambla muchos de esos pequeños ladrillos. Todos los días oprime cada uno para asegurarse de que no queden sueltos y se fijen bien al otro. Y si presiona lo suficientemente fuerte, las piezas dejan huellas en su piel. ¿Qué mejor manera de rendir tributo a su material de trabajo que tatuando estas marcas en su dedo? He ahí las razones que da para su tatuaje.



