El fotógrafo italiano Federico Mauro creó este brillante montaje con las herramientas de uso común en un diseñador digital como si fuese el taller de un carpintero. Si les ha gustado su trabajo, hay más creaciones suyas en su sitio de Flickr.
Niven, Larry y Pournelle, Jerry La Paja en el Ojo de Dios (1975) Editorial Minotauro ISBN: 9788445074657 560 pp
La Paja en el Ojo de Dios es una novela escrita en colaboración. Los autores, Larry Niven y Jerry Pournelle han hecho, no me cabe la menor duda, un excelente trabajo. Honestamente, se trata de una de las mejores novelas de ciencia ficción que he leído, y aunque no me parece superior a la serie de Mundo Anillo de Niven, por derecho propio tiene un lugar entre los libros inolvidables de la ciencia ficción.
Se trata de un libro más o menos largo. Me llevó varios días terminarlo, a pesar de que es sumamente interesante, sobre todo porque no contaba con mucho tiempo para la lectura, pero no es un libro simple. Exige cierto esfuerzo del lector ya que al principio es un poco lento el desarrollo de la acción y uno se queda con la impresión de que va a ser una copia de Cita con Rama, pero conforme suceden los hechos nos vamos dando cuenta de que se trata de una cosa muy, muy diferente.
El libro está situado, obviamente, en el espacio, en el momento en que una nave del Imperio humano hace contacto con otra, que viaja desde un lejano sistema conocido como “La Paja”, debido a que se trata de un complejo estelar formado por polvo estelar que hace pensar en la silueta de un hombre encapuchado con una gran estrella roja en el rostro (el ojo), y una diminuta estrella que parece encontrarse dentro de ella (La Paja), y que también se refiere al famoso dicho de “Ves la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio”.
Para quienes nos gusta el rock viejito la figura de Jimmy Page es legendaria. El carismático y talentosísimo guitarrista de Led Zeppelin es una figura difícil de obviar cuando se habla del Rock, y aunque recientemente he estado poco activo, no dejan de ser inolvidables sus creaciones, sus innovadoras técnicas y el efecto incendiario que provocaba cuando se paraba en el escenario.
En el video vemos a un Jimmy Page de apenas 13 años, actuando en un programa de la BBC e interpretando las canciones “Mama Don’t Want To Skiffle Anymore” y “Cottonfield”. Ante la pregunta del entrevistador, responde que cuando sea grande querría ser investigador en el área biológica. No creo que se imaginara el rumbo por el que habría de llevarlo la vida, hasta convertirlo en una auténtica leyenda, una figura mundialmente conocida y reverenciada por millones en el planeta.
Estas increíbles imágenes fueron creadas con el iPad, usando la aplicación llamada “Brushes”. El artista es David Kassan y, como puede verse, los resultados son impresionantes.
La Stampy Digital Camera es un diseño de Jinhee Kim, quien ha creado este novedoso concepto de una cámara digital que es capaz de tomar fotos y luego imprimirlas sobre papel como si fuese un sello de goma. También pueden hacerse algunos retoques en la imagen antes de pasar a la impresión, y estoy seguro de que el gadget sería un éxito absoluto si se hiciera realidad.
Evidentemente, la calidad de la imagen impresa mediante el sello de goma no sería comparable con una imagen producida en una impresora, pero estoy seguro que esto no sería un gran obstáculo, y que muchos querrían (querríamos) tener esta cámara para imprimir la imagen de aquella persona a la que queremos, de nuestra mascota o de algún lugar.
Tan fácil como tomar la foto, quitar la pantalla LCD y oprimir sobre una hoja de papel.
Debido a la distancia a la que se encuentra la Tierra con respecto al Sol, la luz del Astro Rey tarda 8 minutos y 17 segundos en llegar a nosotros. Eso significa que siempre estamos viendo el pasado del Sol, no su presente. Así pues, si el Sol desapareciera en este mismo momento, tardaríamos más de 8 minutos en darnos cuenta, y la posición del Sol en el cielo no es la actual, sino la que tenía 8 minutos atrás.
En consecuencia, cada día el amanecer se retrasa 8 minutos y en el hipotético caso de que disparáramos una bala apuntando al centro mismo del Sol y que esta viajara a la velocidad de la luz, llegaría al lugar donde estaba el centro de nuestra estrella 16 minutos y 34 segundos antes.