Rama II, por Arthur C. Clarke y Gentry Lee

by Andrés Borbón on 26 July, 2010

in Literatura, Opinión

rama_II

Tras leer Cita con Rama, del genial Arthur C. Clarke, me quedé con ganas de continuar la saga de esta historia genial, por lo que decidí leer el segundo libro que, a diferencia del inicial, es escrito en colaboración con Gentry Lee y que ha sido titulado Rama II.

Si en Cita con Rama la humanidad se veía conmocionada por la visita de una monumental nave extraterrestre a la que llaman Rama, en Rama II, situado 70 años en el futuro, los astrónomos detectan una segunda nave, idéntica a la primera. En esta ocasión, la avistan con mucha anticipación, por lo que tienen tiempo de formar una tripulación aparentemente idónea y de fijar los pasos a seguir para la exploración con mucho más cuidado que en la primera, cuando todo tuvo que hacerse de forma apresurada y usando la improvisación y el ingenio para obtener la mayor cantidad de información posible.

Pero en los 70 años que han transcurrido desde el encuentro con la primera Rama, la humanidad ha cambiado bastante. Está recuperándose de una crisis devastadora que prácticamente acabó con la economía mundial y aunque la tecnología ha avanzado mucho, la gente ahora toma la visita de la nave como un fenómeno mediático que mantiene a todo el mundo en vilo y prendido al televisor. Por momentos, este enfoque se vuelve un poco chocante, al grado de incluir a dos reporteros entre los exploradores de la nave alienígena, a quienes se les da prioridad sobre lo que sucede y que no están sujetos a censura alguna sobre las cosas que han de hallar en la nave.

(continúa tras el salto…)

Buena parte del comienzo se dedica a presentar a los personajes, antes de que partan en su misión y a retratar los enormes conflictos entre ellos, incluso cayendo un poco en lo romántico y en la biografía de cada uno de ellos antes que en la acción misma. La protagonista de esta novela es una mujer, Nicole des Jardins, quien antagoniza con la reportera estrella, llamada Francesca Sabatini. Ambas parecen odiarse a muerte y aunque la posición de Nicole, quien es la médico del equipo, resulta más moderada, no sucede lo mismo con Francesca, quien debajo de un aspecto de boba esconde una mente fría y calculadora.

Cuando finalmente parten a su encuentro con Rama II, el equipo ya está parcialmente dividido y siendo más una misión científica y periodística que de tipo militar, aquello se convierte en un verdadero caos, ya que el liderazgo de la comitiva es demasiado pobre y recae en el general Borzov, quien desgraciadamente no llega muy lejos en la trama y es sustituido por un científico corrupto llamado David Brown, aliado con Francesca y opuesto al otro periodista, de quien siente unos celos terribles.

Rama II, a pesar de ser en apariencia una nave exactamente idéntica a la primera, se comporta de forma muy distinta. Debajo de una apariencia inofensiva, se encuentran graves peligros, y pronto la tripulación se ve diezmada por distintos hechos provocados por actos criminales, por descuido y por la desorganización que envuelve toda la misión. En este sentido, el libro se siente mucho menos sólido que la primera parte, mucho menos consistente, ya que al lado de aspectos técnicos y científicos nos encontramos con pasajes francamente rosas, teñidos de romanticismo y hasta de hechos sobrenaturales que encajan muy pobremente en el estilo de ciencia ficción dura al que se apegaba el primer libro de la saga.

No digo que sea un mal libro. Las páginas se van volando, pero honestamente no parece escrito por Clarke. Se nota mucho la pluma de Gentry Lee en el texto y con dificultad podría decir que se trata de una continuación de la novela anterior, tan distintos son en el tratamiento del tema, del enfoque y de la manera de integrar la historia. Tiene pasajes que, evidentemente, fueron escritos por Clarke y otros donde no se reconoce su estilo en lo más mínimo. Lo mejor que puedo decir de este libro es que se trata de un collage de dos autores con un interés en común pero con estilos completamente diferentes. Un caso muy distinto a La paja en el ojo de Dios, donde la colaboración entre Larry Niven y Jerry Pornelle apenas se nota, y aunque no es un típico libro de Niven, se aprecia un trazo uniforme y un tratamiento coherente de los hechos.

Por alguna razón (esto jamás queda explicado) Rama II hace cambios de rumbo y se coloca en trayectoria de colisión directa con la Tierra, por lo que todo el mundo en el planeta se aterra y deciden destruir la nave. Algunos piensan que los ramanes están poniendo a prueba a la humanidad para medir su grado de agresividad, pero suena muy poco convincente. Este es el hecho que desata el resto de la trama, y como cada quién tiene una idea distinta de lo que significa esta acción de la nave extraterrestre y no existe un líder moralmente sólido, pues cada quién hace lo que le da la gana.

Finalmente, todo parece resolverse en un conflicto ético y romántico, en una situación rebuscada y completamente irracional que si bien hace que salgan a la luz algunas características inusuales y sorprendentes de la tecnología de esta raza, resulta bastante incómodo darse cuenta de cómo lo que pudo ser un buen libro termina convirtiéndose en una novela mediocre, sin gran originalidad, sin que aporte algo sustancialmente nuevo. Es como si fuese solamente una obra de transición hacia los siguientes tomos de la saga (El jardín de Rama y Rama Revelada). El error, pienso yo, es lo poco que se da al lector en esta historia, que si ha leído la primera siente que esta no contiene ni un décimo de verdadera creación y sí un buen porcentaje de re-creación de los hechos acontecidos en el primer volumen.

No sé si leeré los siguientes libros de la serie, pero en caso de que me decida no será pronto. Tengo otros en la lista de espera que seguramente valdrán más la pena.

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