Estas gemelas canadienses se llaman Tatiana y Krista Hogan. Padecen una condición llamada craniopagus, o cráneos fundidos. Sus cerebros también se encuentran parcialmente fusionados y parece que tienen la capacidad de ver lo que la otra ve. Comparten algunos otros sentidos, como el del tacto, y cuando alguien le hace cosquillas a una, la otra ríe también.
Nacieron a término y pesaron 12 libras y 5 onzas (6 kilogramos) y comparten uno de los tálamos, una estructura que se caracteriza, entre otras cosas, por ser el centro de relevo para mucha información sensorial. De las dos gemelas, Krista es más grande que Tatiana. Los médicos han descubierto que el corazón de Tatiana late para ambas, y gran parte de su energía se dedica a mantener viva a su hermana.



