Hace unos meses, en febrero, hice un pequeño artículo anunciando el inminente lanzamiento del teclado Arc, de Microsft (Microsoft Arc Keyboard), y manifesté mi intención de comprarlo en cuanto estuviese disponible por acá. No lo pedí a Estados Unidos por el asunto de la “Ñ”, así que esperé, y esperé, y desesperé, hasta que por una curiosa coincidencia del destino, hallé una tienda que lo vendía acá en México justo el día de mi cumpleaños. Como se imaginarán, fue la tecnocultita quien me lo obsequió pues ya la tenía harta de estarle hablando del dichoso teclado. Creo que antes de comprarlo le repetí las especificaciones unas 200 veces, y la sometí a la tortura de ver videos, cientos de fotos y hasta le leí algunos reviews que me encontré en la red. Y aguantó. Je, je. Pobre, eso le pasa por haberse topado con un obsesivo de los teclados como yo.
Ha pasado poco más de un mes y desde entonces no he usado otro teclado que este, por lo que, creo, puedo darles mi opinión sobre el comportamiento del mismo bajo uso realmente rudo. Por rudo me refiero a que tecleo al menos 18,000 caracteres por día, y hay ocasiones en que esta cifra se duplica.
Primero: Es hermoso. Como se puede ver en la primera foto, tiene un acabado brillante que, para mi sorpresa, no se ensucia con tanta facilidad. Las teclas son mate, con una superficie ligeramente rugosa que se siente muy bien, ya que los dedos no tienden a resbalar, y el espacio entre las teclas y la base es mínimo, por lo que prácticamente no acumula polvo. Su forma curva se siente al principio un poco rara, pero al poco tiempo de uso uno se da cuenta que esto reduce significativamente el cansancio al usarlo, y lo hace aún más estilizado, más atractivo a la vista.
(más fotos y el resto de la revisión tras el salto)
Es inalámbrico, la pequeñísima antena USB apenas se nota (sobresale menos de un centímetro del puerto) y además se une magnéticamente a la parte inferior del teclado donde hay un hueco para ella, así que es prácticamente imposible perderla. No requiere instalación. Totalmente plug and play, a prueba de tontos. En este mes, ha habido dos ocasiones en que el teclado, misteriosamente, se ha desconectado, pero eso se debió a que lo tenía colocado en un hub USB. Conectándolo directamente a la PC el problema se resolvió de inmediato y no se ha vuelto a repetir.
Bueno, no voy a mentir: Me costó varios días acostumbrarme a la distribución de las teclas y al tamaño del teclado, que es más pequeño que uno convencional. Sin embargo, el tamaño de las teclas no es pequeño. Se aprovecha muy bien el espacio, aunque carece de tecla Ctrl en el lado derecho y las teclas de las flechas han sido combinadas en una sola tecla basculante que cumple las cuatro funciones. Esto no me gustó tanto, pero me he adaptado al funcionamiento de esta nueva tecla y ahora la uso casi sin pensar.
Una de las cosas que me hizo pensar mucho si debía o no usar este teclado fue la ausencia de un teclado numérico dedicado. No soy gamer ni uso mucho estas teclas, pero se extraña a veces esta parte del teclado. Imagino que para alguien que trabaje todo el tiempo con números será indispensable, pero como yo más bien trabajo con letras, el 99.9 por ciento del tiempo ni siquiera me acuerdo del teclado numérico.
El Arc es silencioso. Produce un agradable sonido cuando se teclea en él. Un “click” muy discreto pero claro, y la retroalimentación de las teclas es buena, bastante buena tratándose de un teclado tan pequeño y tan delgado. Me cuesta trabajo describir la sensación, pero al principio, la tecla se mueve suavemente hacia abajo, luego hay una zona de mayor resistencia y al final un tope claro y definitivo, por lo que no hay la menor duda de si se ha pulsado la tecla o no. Yo escribo prácticamente sin ver el teclado, y ahora que me he adaptado al Arc, difícilmente cometo errores al teclear, aún a grandes velocidades (cuando tomo velocidad escribo a unas 70 palabras por minuto o más).
Algunas cosas curiosas acerca del teclado: Tiene todas las teclas “F”, pero para acceder desde la F7 hasta la F12 hay que oprimir la tecla de Función (Fn). Posee controles específicos para regular el sonido, un indicador de batería (en más de un mes no he necesitado cambiar las dos pilas que venían con el teclado, que son AAA). A diferencia del resto de las teclas, las que están en la parte superior son mucho más duras, y esto evita que se opriman por error, lo cual me parece muy bien, pero al inicio me desconcertó un poco.
¿Qué más puedo decir? Se trata de un teclado francamente minimalista, el cual tiene cierta curva de aprendizaje, pero que una vez superada resulta un verdadero gozo el usarlo. Lo único que francamente no termina de gustarme es la tecla basculante de las flechas, pero es la única falla que le veo. Todo lo demás no solamente es satisfactorio, sino sobresaliente.
¿Quien no debe comprar este teclado? Personas que usen constantemente el teclado numérico o que sus costumbres de navegación requieran el uso constante de las flechas y, obviamente, los gamers.
Yo, que no cumplo ninguna de las tres condiciones previas, estoy francamente feliz, tecleando que da gusto y contento por la bella herramienta que tengo frente a mí.
Compré el teclado prácticamente el día que llegó a México, y costó el equivalente a 65 dólares, aunque seguramente el precio irá bajando poco a poco. En los Estados Unidos muchas tiendas lo venden por 45 dólares, pero ya sabemos que de este lado las cosas son un poco más caras.
¿Valió la pena? Absolutamente.
Nota: En los Estados Unidos ha salido ya la versión en blanco, muy “a lo Mac”. No creo que tarde mucho en llegar acá en ese color (y tal vez en otros posteriormente), así que si planean hacerse de este teclado pero lo desean en blanco, valdrá la pena esperar un poco. Yo dudé un tiempo entre comprar el negro o esperar a que llegara en color blanco, pero conociéndome (soy un cerdo), preferí el negro, que esconde las manchas con más facilidad. Je, je.
Nota 2: La distancia de recepción es buena. No maravillosa, pero a 4 metros funciona sin problemas.
Nota 3: Si viven en México, la tienda que lo vende es Office Depot.
Nota 4: ¡Microsoft! ¡Envíame un teclado blanco para probarlo!
He aquí la razón de que se llame Arc (Arco):

La tecla basculante que controla las flechas de que les hablaba:

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