Como en los chistes, tengo dos noticias, una buena y una mala:
La buena es que los científicos han descubierto que la cafeína puede proteger al cerebro y evitar que desarrolle la Enfermedad de Alzheimer.
La mala noticia es que se requieren al menos 500mg al día para que el efecto protector se manifieste. Esto equivale a 5 tazas de café muy cargado.
Como en la mayor parte de los casos, el experimento se realizó en animales (ratones) y aquellos que recibían una dosis alta de cafeína tenían un cerebro más activo (no me extraña, con tanto café) y además desarrollaban la mitad de proteínas amiloides anormales, que se piensa juegan un papel importantísimo en la patogenia de la enfermedad de Alzheimer.
Pero los ratones que recibían dosis medianas o bajas de cafeína no tenían este beneficio y los científicos del Centro de Investigación para el Alzheimer de Florida calcularon que la dosis protectora en un humano sería de 500mg al día.
Y aunque hay grandes bebedores de café y personas que jamás lo toman, el estadounidense promedio bebe algo así como una taza y media de café al día, por lo que se halla muy por debajo del nivel necesario para que la bebida provea la neuroprotección requerida.
Así pues… ¡a beber más café!



