Un maravilloso corto animado estilo ciencia ficción pero de naturaleza puramente humorística donde un viajero solitario en el espacio depende de unas buenas dosis de cafeína para mantenerse despierto en la larga travesía que está llevando a cabo.
Mezclado con elementos de la película Alien, el octavo pasajero, tiene un final inesperado y que seguramente no desean que les cuente, ¿verdad?
Lo único que les puedo decir es que me da un poco de pena el pobre Alien. Je, je.
La Voz de los Muertos es una novela de Orson Scott Card, uno de los escritores de ciencia ficción más famosos, de esos que han creado libros inolvidables. Este libro es el segundo en la saga de Ender, por lo que si desean comprender cabalmente la trama, primero deben leer El juego de Ender porque de otra manera muchas de las motivaciones de los personajes y el significado de ciertos pasajes no les quedarán completamente claros. Y si leen El Juego de Ender estarán ante la obra que muchos consideran el mejor libro de ciencia ficción jamás escrito. No todos piensan igual, pero puedo comprender las razones de que tantos hayan convertido El Juego de Ender en un libro de culto de la ciencia ficción.
La voz de los muertos (en inglés se llama Speaker of the Dead) podría traducirse como “El Portavoz de los Muertos” ya que es justamente el papel que juega Ender en el libro. Su tarea es hablar por los muertos, contar su vida, desentrañar sus misterios.
Si ya han leído El Juego de Ender, debo advertirles que La voz de los muertos es una novela completamente distinta. Muchos la consideran superior, pero en general se trata de una secuela bastante extraña, tomando en cuenta la naturaleza hiper-bélica del primer libro.
En esta obra, Scott Card describe un planeta llamado Lusitania, habitado por personas de habla portuguesa (de ahí el nombre, ya que Lusitania era el nombre antiguo de Portugal). En este planeta hay una cantidad inusualmente pequeña de especies. Pueden contarse con los dedos de las manos, pero los más importantes son unos seres pequeños y cubiertos de pelo con hocicos pronunciados a los que los habitantes de la única colonia humana llaman “cerdis” dado su parecido con los cerdos, aunque caminan en dos patas y son inteligentes.
Antes de que vean el video, he de advertir que no es apto para estómagos delicados (NAPED). Resulta asqueroso, en realidad.
Cualquiera que haya destapado una cañería sabe a lo que me refiero: El cabello es la causa número uno de que se tapen los desagües de la bañera y de los lavabos, y se crean verdaderos amasijos putrefactos que a veces resultan gigantescos y nauseabundos tanto por su olor como por su consistencia.
Cuando uno se lo piensa bien, una rata de 6 kilos es algo monstruoso. Más grande que un gato. Si alguna nos saliera al paso a mitad de la noche, seguro que hasta los que no temen a los roedores pegarían un buen brinco.
Bueno, pues al parecer en Timor estas ratas no eran raras y existieron hasta hace unos mil o dos mil años. Claro, los responsables de su extinción fueron los humanos, quienes al parecer las cazaban para alimentarse.
Un excelente artículo, con más detalles en info-natura:
Descubren los restos de unas gigantescas ratas durante una investigación arqueológica en Timor Oriental. Las ratas que habitaron esta isla de Indonesia, de un tamaño superior al de un gato, podrían haber pesado sobre los 6 kilos.
Durante las excavaciones realizadas en una cueva se encontraron restos de 13 especies, de las que 11 eran desconocidas y 8 superaban el kilo de peso. Curiosamente solo la especie más pequeña ha conseguido sobrevivir hasta nuestros días. Las pruebas del carbono datan la presencia de estos enormes roedores hace 1.000 ó 2.000 años. Las mayores ratas que se conocen en la actualidad viven en las selvas de Filipinas y Nueva Guinea y pesan unos 2 kilos.
Este extraño concurso se ha celebrado ininterrumpidamente desde hace 20 años, y premia a quienes se parecen más al gran escritor estadounidense Ernest Hemingway, quien vivió en Key West (Cayo Hueso) en Florida, una isla donde se refugiaba el artista y donde terminó sus días disparándose con una escopeta en la boca.
El concurso se realiza en Julio, en el bar Sloppy Joe’s, a donde acudía a beber con frecuencia el alcohólico genio.
En este video de Philip Heron destruyen casi de todo: Globos con pintura de colores, huevos, naranjas, copas de vino, focos, tazas, etc. Muy bien filmado e impecablemente producido, y a pesar de que debe competir con muchos otros videos por el estilo, me parece que este destaca por la calidad de las imágenes y lo cuidado de la producción.
Tras ver estas maravillas, inmediatamente le dan ganas a uno de comprarse una cámara que graba a alta velocidad. Hay por ahí en el mercado algunas que no resultan tan costosas y los precios siguen bajando.