En el mundo extraño y sorprendente de la ciencia ficción hay obras mediocres, regulares, buenas y excelentes, pero solo algunas de ellas son en verdad sobresalientes. Y Mundo Anillo, de Larry Niven, es una que cae, definitivamente, en esta última categoría. Niven ha creado toda una saga en torno a la primera novela de esta serie, que debo admitir con algo de vergüenza, no he leído completa. Apenas terminé Mundo Anillo hace unos días pero meteré al acelerador cuanto pueda.
Si entran por primera vez al mundo de la ciencia ficción, tienen que leer Mundo Anillo y, si como yo, ya llevan algunas decenas (o cientos) de novelas leídas relacionadas con este género, también están obligados a acercarse a este libro infaltable en la biblioteca de cualquier “cienciaficcionero” que se respete. Es una obra genial, completa, compleja, por momentos desesperante y, se los advierto, algo extensa. Recorrer las páginas de Mundo Anillo tiene su precio, y es muy alto: Resulta una obra tan buena que después de terminarla ya no podrán ver con los mismos ojos los demás libros que han leído ni los que vengan a continuación. No es perfecta, por supuesto, pero se acerca tanto al ideal de una obra de ciencia ficción dura que hay pocas que puedan hacerle competencia.
Via Techtástico me encuentro con este video donde la gente de Google nos explica cómo funciona la búsqueda de este famoso servicio. Se trata de un video que resulta algo simple si ya llevas algún tiempo dando vueltas por la web y administras algún sitio pero… ¡Cómo me hubiera gustado verlo cuando me iniciaba en esto de los blogs! Honestamente, no tenía ni la menor idea y no me explicaba por qué mis artículos no aparecían jamás en los resultados de Google.
Luego aprendí que el PageRank importa muchísimo (el cual se obtiene haciendo que páginas de alto PageRank te enlacen), que Google te indexa más rápido si produces contenido todos los días, que te bajan puntos si dejas que el spam se cuele en tu sitio y que como todo está hecho por máquinas, y las máquinas son tontas, es mejor si la palabra clave (keyword) que quieres promover se encuentra en 3 sitios:
1) En el título del artículo
2) En la url de tu entrada
3) En los dos primeros párrafos de tu texto (unas dos veces o tres, porque si te pasas te catalogan como spam).
También me di cuenta que los artículos cortos no llaman la atención de Google, ya que es probable que los lectores no encuentren lo que buscan si el texto tiene pocas palabras. Lo ideal es que tenga unas 300 palabras o más (una página o 1,800 caracteres con espacios).
Ya sea que pertenezcas a una organización clandestina asesina de zombies, un leñador que viaja de incógnito, un bombero de ocasión o un émulo de las hazañas de Jack Nicholson en El Resplandor, seguro que esta fina pieza de equipo te será de ayuda invaluable.
Se trata de un porta-hachas que te permitirá llevar tu equipo de forma discreta bajo un abrigo u otra prenda gruesa. En menos que canta un gallo, estarás decapitando zombies a diestra y siniestra, echando árboles abajo o derribando puertas en solitarios hoteles fantasmagóricos.
Starship Troopers, o Tropas del Espacio es una novela de Robert A. Heinlein que muchos de ustedes habrán visto en el cine, ya que la versión cinematográfica fue bastante difundida y tuvo un éxito aceptable.
En mi caso, vi la película hace ya varios años, y había estado posponiendo la lectura de la novela ya que me parecía que sería más o menos lo mismo, pero me sucedió algo semejante a lo de Blade Runner: La novela y la cinta son muy diferentes, pero a diferencia de Blade Runner, donde la cinta es igual o mejor que el libro, en el caso de Tropas del Espacio sucede que el libro es infinitamente superior a su versión cinematográfica, que está basada de forma muy laxa en la obra de Heinlein y en muchos momentos la hace pedazos.
En el libro suceden muchas más cosas y más interesantes. Los trajes espaciales de los infantes son una de las partes más importantes y el entrenamiento, todas las páginas dedicadas al entrenamiento de un soldado pasan casi desapercibidas en la película, que además comete el terrible error de introducir una historia rosa en medio de todo para complacer a aquellos que gustan de este tipo de situaciones.
Girar en torno a la mesa de billar con el taco en la mano, llenando lentamente de tiza azul la punta, observar cuidadosamente la posición de las bolas respecto a las buchacas y reconstruir lentamente las posibles trayectorias, si el golpe debe ser pleno, picado o un ligero rozón que imprima un movimiento elipsoidal a la bola y dibuje una curva sobre el tapete verde… es un juego que está más allá de las diversiones tradicionales y hay verdaderos artistas tanto del pool como de la carambola y de las numerosas variantes que hay de estos juegos. En lo personal prefiero la carambola, donde no hay buchacas y en la que que se juega a bandas. No soy un genio y sólo en un puñado de ocasiones he conseguido tres bandas habiéndolo planeado así. Claro, el factor suerte siempre acompaña al novato, pero hay quienes no dejan nada al azar, quienes son capaces de planear jugadas maravillosas manipulando en su mente las leyes de la física y jugando con la geometría a sus anchas.
Este robot, llamado PR2 echa a perder todo eso y convierte el juego en una serie de algoritmos que resuelven un problema matemático con la misma frialdad que desarrollan una ecuación de álgebra… ¿pero qué sabe él del verdadero billar? Es como el caso de las computadoras que juegan ajedrez… no juegan realmente ajedrez, sino que desentrañan un problema de posiciones basándose en las reglas de este juego. Las computadoras no juegan: Ejecutan. Resuelven. Evalúan.
El juego es algo humano, y tiene en su naturaleza algo que (al menos ahora) ninguna computadora es capaz de comprender.
Este jabón no es como los demás, ya que a diferencia de los otros, que tratan de disimular ciertos aromas, este acentúa el olor a cerveza. Cuesta 4.55 libras (casi siete dólares la pieza) pero resulta mucho más barato que irse de juerga al pub y no hay resaca al día siguiente.
Según la página donde se vende, el jabón proporciona el olor de la cerveza a su portador pero elimina los aromas desagradables relacionados con esta bebida… No entiendo, la verdad. Aunque la cerveza me gusta, jamás he pensado que huela bien, de ninguna manera.
En fin… habrá que probarla para saber de qué demonios hablan.
Este es, sin el menor asomo de duda, uno de los libros más divertidos que he leído en mi vida, y también uno de los más ingeniosos. Por lo que sé, el libro se basó en un programa de radio de la BBC donde Douglas Adams, junto con algunos otros colaboradores, iban inventando las historias de la serie semana con semana. A pesar de que tenían un plan general, siempre terminaban hablando de otra cosa y el programa se convirtió en un éxito tal que, con algunas modificaciones, decidieron transformarlo en un libro, el cual ha gozado de una popularidad impensable para una obra de ciencia ficción.
Adams era un individuo polifacético, y además de escritor fue músico y dramaturgo, de una originalidad sin parangón y que, por desgracia, murió muy joven, a los 49 años. Entre las joyas que coronan su producción están los cinco libros de la Guía del Autoestopista Galáctico y muchos programas de radio, canciones y documentales. Cuenta la leyenda que a pesar de su enorme facilidad para escribir, era difícil que lo hiciera de forma constante, sin desviarse hacia otra actividad, así que su agente literario tenia que encerrarse con él en una habitación de hotel y prohibirle salir hasta que el libro estuviese terminado.