No dudo que doblar toallas sea una tarea que nada más pensarla nos inunda la mente de pensamientos que tienen un común denominador: El Tedio. Pero por más aburrido que sea doblar y acomodar la ropa, no creo que justifique el fabricar un robot explícitamente para ello, aunque eso no quiere decir que no me gustaría tener uno a mi servicio. Je, je.
En fin, que pronto tendremos el robot-amo-de-casa perfecto. ¿Se imaginan decirle a una máquina: Lava la ropa, ponla a secar, dóblala y guárdala en su lugar y que esto sea hecho sin remilgos y sin malas caras?
No entiendo muy bien cuál podría ser el objetivo de tatuarse un hot dog (perrito caliente), una hamburguesa o un par de huevos fritos en la piel. Entiendo que hay verdaderos fanáticos de la comida, pero llevar, por ejemplo, un montón de espárragos en el brazo no me parece algo con mucho sentido. Entiendo que un tatuaje es una decisión sumamente personal, y por tanto respetable. No se daña a terceros ni se incurre en alguna violación a algún código ético o moral. Es pues, como dicen, “su rollo”.
Sería interesante saber las razones que han llevado a estas personas a tatuarse con imágenes de comida. Yo me declaro intrigadísimo.
Estos lápices hechos de papel reciclado, se venden a 9.50 dólares el paquete con cinco. Son totalmente biodegradables (además de que no hay que cortar árboles para producirlos) y el carboncillo está fabricado con tinta de soya. Un poco caros, pero decididamente atractivos. Vienen con un estuche para guardarlos, con la leyenda Stop Global Warming y unos simpáticos pingüinos que nos recuerdan, de alguna manera, lo que le estamos haciendo a nuestro planeta.
Decir que los tiempos están cambiando es un lugar común, y de los más sobados, pero es cierto. Hace no mucho tiempo, había que ir a fiestas, bailes y otros lugares donde se reúne la gente para conseguir novia. Ahora, los servicios de citas online son tan efectivos que, por lo menos en EU, el 17 % de los matrimonios se conocen a través de estos sitios. El primer lugar lo sigue ocupando la escuela y el trabajo (36%) y a través de un amigos o familiares (26%). En cuarto lugar están los bares, clubes y eventos sociales (11%) y al final quedan “Otros” (7%) y las iglesias (4%).
Una forma poco usual de expresar el rechazo a la violencia y a la discriminación. Usar verdaderos huesos humanos con este propósito resulta, cuando menos, perturbador. El autor de estas obras es Francois Robert y seguramente no fue sencillo conseguir los resultados que vemos a continuación.
1) La razón de que un perro tenga tantos amigos es que él mueve la cola en vez de su lengua. Anónimo
2) No hay mejor psiquiatra en el mundo que un cachorrito lamiéndote el rostro Ben Williams
3) Un perro es la única cosa sobre la tierra que te ama más a ti que a sí mismo Josh Billings
4) El perro promedio es una mejor persona que la persona promedio Andy Rooney
5) Nosotros les damos a los perros el tiempo que nos sobra, el espacio que nos sobra y el amor que nos sobra. En cambio, ellos nos dan todo lo que tienen. Es el mejor trato que una persona puede hacer en su vida. M. Acklam