Organovo es una compañía que ha estado trabajando los últimos años con una nueva tecnología que pretende usar impresoras tridimensionales para fabricar nuevos tejidos. La “tinta” de estas impresoras serían células de tejido adiposo (grasa) o de la médula ósea, y podrían imprimir pequeñas áreas de tejido perdido o vasos sanguíneos. Una vez apiladas por la impresora, la células se “pegan” unas a otras automáticamente, manteniendo la forma que se les ha dado. El objetivo final (y lejano, probablemente) es poder imprimir órganos enteros para reemplazar los que estén fallando en el paciente, o generar tejido nervioso para personas que hayan sufrido lesiones en la médula espinal o en el cerebro.
Una aproximación distinta es la de Anthony Atala, quien ha fabricado una impresora de piel usando una impresora de inyección de tinta común y corriente:
Video tras el salto.
Duración del video: 4:08 minutos



