Norman Azfal Simons, más conocido como The Station Strangler (El estrangulador de la estación) cometió 22 asesinatos, principalmente niños. Actualmente cumple una sentencia de 25 años por la muerte de Elroy van Rooyen.
Desde 1986, las autoridades sudafricanas, notaron un enorme número de víctimas que habían sido estranguladas en las inmediaciones de Ciudad de Cabo, Sudáfrica. Casi todos eran niños, de diferentes grupos raciales, pero no tenían pista alguna sobre el culpable de estos crímenes. Pidieron la ayuda de Robert Ressler, el experto que, de hecho, acuñó el término de “Asesino Serial” y tras analizar la evidencia, hizo un perfil psicológico del homicida. Con el perfil de Ressler y la colaboración del Dr. Micki Pistorius, la policía comenzó a buscar al criminal, y arrestaron a Simmons, un hombre educado que hablaba siete idiomas. Durante los ocho años de su carrera criminal, Simons mató a 21 niños y a un hombre joven.
Era cuestión de tiempo para que algo así sucediera, para que la red de microblogging más grande del mundo fuera tomada en cuenta como una fuente de información gigantesca, como un stream constante de la vida en el planeta. Ahora todo se twittea: Desde noticias, eventos personales e información, cantidades ingentes de información, y la Biblioteca del Congreso comenzará a archivar todos los tweets que se han producido desde el 2006 y seguirá haciéndolo con los aproximadamente 50 millones de mensajes que se generan cada día.
Cuando vi el título de este video, honestamente no tenía muchas ganas de verlo, pero de todas maneras le di PLAY y… ¡Oh sorpresa! Es un chico con una voz privilegiada, algo aguda para ser un varón, pero que efectúa un cover impecable de “I Always Love You”, la famosa canción popularizada por Whitney Houston. Su nombre es Lin Yu Chun, y es de Taiwán.
Ojalá que el tiempo y las hormonas no le arruinen las grandes dotes que posee.
Esta es una de esas paradojas que pueden mantenernos despiertos toda la noche tratando de solucionarlas pero, como siempre, tienen uno o dos trucos escondidos.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Nevada realizaron un estudio en el cual compararon la cantidad de libros que había en casa y el nivel educativo que alcanzaba los niños, y hallaron que aquellos que crecían en un hogar donde había al menos 500 libros lograban 3.2 años académicos más que aquellos con menos volúmenes. Además, estos chicos tenían 19 por ciento más probabilidades de completar la universidad. Esto, descartando el efecto que tenía el grado escolar de los padres, o su ocupación. Evidentemente, habrá muchos otro factores que influyan en el éxito académico, pero la disponibilidad del conocimiento parece ser que juega un papel de primerísima importancia.