Ahmedin Jemal, un epidemiólogo de la American Cancer Society, realizó un estudio para investigar si la llamada “Guerra contra el Cáncer”, iniciada en 1971, había dado frutos hasta la fecha, y aunque los datos abarcan sólo hasta el 2006, nos dan una buena idea de lo que ha sucedido y que parece resumirse en un modesta disminución de la mortalidad de cáncer en estos 35 años. Los miles de millones de dólares gastados han dado frutos modestos. De 1971 al 2006, la mortalidad por cáncer en varones se ha reducido un 11% y en las mujeres un 6% y, al parecer, han influido más las modificaciones de algunos hábitos (como el tabaquismo) que los nuevos tratamientos.
Prefiero callarme mis comentarios para no echarle más leña al fuego, pero aunque el video está en inglés, creo que la voz del locutor es muy clara y comprensible y el video es lo suficientemente gráfico como para ejemplificar el PMS (Pre-Menstrual Syndrome o, como lo dicen en el video: Prehistoric Monster Syndrome). Je, je.
El Síndrome Premenstrual es una serie de cambios fisiológicos y de estado de ánimo que afectan a cierto porcentaje de las mujeres en los días alrededor de la menstruación. Si son mujeres, sabrán a qué me refiero, y si son hombres, espero que no lo sepan.
Recuerdo que una maestra solía explicarnos que el SPM es algo que les sucede a las mujeres unos cuantos días al mes, pero que a los hombres les sucede todo el tiempo. Y creo que tiene algo de razón.
Si Leonardo Da Vinci hubiese elegido a una mujer como Megan Fox para pintar la Mona Lisa, las cosas habrían terminado siendo muy diferentes. He aquí un ejemplo photoshopeado de una Megan Fox en la pose de la Mona Lisa con un gran escote y su típica expresión seductora que le ha valido ser el objeto de los sueños ocultos de muchos, muchos hombres.
En lo personal, Megan Fox no me parece la diva más atractiva de Hollywood, pero bueno, tampoco puedo dejar de admitir que tiene lo suyo y sus fans tienen buenas razones para estar prendados de ella.
Para mí, Michelle Pfeiffer o Jennifer Connelly (en sus buenos tiempos) eran más bellas que Megan Fox, pero en gustos se rompen géneros. Je, je.
No sé si llamar proeza a lo que ha hecho este hombre, pero sucedió que se puso 211 calzones, uno encima del otro en 25 minutos.
Gary Craig, de 51 años de edad, cuyo nombre artístico es Geordie Pantsman, batió el récord previo, que era de 200 calzones, por apenas 11, y fue filmado en vivo durante su récord, una parte del cual se muestra en el video. Terminó sudando copiosamente y con todo el aspecto de una pelota de baloncesto.
Afortunadamente, no tuvo ninguna emergencia relacionada con el baño, pues quitarse 211 calzones le llevaría una eternidad.
En un experimento que duró dos años, científicos rusos y estadounidenses produjeron uno de los elementos más pesados que tiene actualmente la tabla periódica de los elementos, y que es el número 117, cuyo símbolo provisional es Uus y que por el momento se llama Ununseptium. El proceso final fue llevado a cabo en las instalaciones del acelerador de Dubna (Rusia), que ha participado en la producción de los elementos 113, 114, 115, 116, 117 y 118, el más pesado hasta el momento, aunque faltaba el 117 que, finalmente, ha podido sintetizarse.
Una curiosa camiseta (playera, remera, o como quieran decirle) que tiene como título “Houston, we have a problem” (Houston, tenemos un problema) haciendo alusión a las palabras que dijeron los astronautas del Apolo 13, aunque se sabe que la frase original fue “OK, Houston, hemos tenido un problema aquí” (OK, Houston, we’ve had a problem here).
En todo caso, la frase errónea se ha hecho famosa y suele decirse cuando un imprevisto aflora de repente y echa a perder los planes.
La camiseta cuesta 25 dólares, y pertenece a la marca Public Domain (aunque no es del dominio público, pues está protegida por las leyes del copyright… paradójico, ¿eh?)
Este es uno de los Premios Darwin más extraños que he leído, y aunque la narración del evento es algo más larga que lo que transcribo, he aquí el meollo de la aventura:
Dos trabajadores de una fábrica de producción de aluminio en Rumania, decidieron jugar un poco con una manguera de aire presurizado. Comenzaron arrojándose aire el uno al otro para eliminar el polvo de sus ropas, pero después comenzaron a ocurrírseles otras cosas…