Nuestras pupilas son las grandes delatoras del organismo, al igual que las glándulas sudoríparas y el latido de nuestro corazón. Cuando nos asustamos, cuando sentimos miedo y, por supuesto, cuando aparece ese sentimiento llamado amor, nuestro cuerpo reacciona violentamente y en ello se basan no solamente las pruebas policiacas que intentan determinar si decimos la verdad o no, sino que sirven a cualquiera que se lo proponga para aprender a desentrañar los pensamientos ajenos. Eso por no hablar de la actividad de nuestro cerebro, que se modifica enormemente en cada una de estas situaciones. La ciencia está dando pasos agigantados, y no está lejos el día en que nuestros pensamientos dejarán de ser privados para siempre.
Una imagen clásica de las películas de Star Wars, aunque en este caso le tocó ser al director George Lucas el que sufriera la suerte que le estaba destinada a Han Solo.
Son muchas las empresas (revistas y periódicos en su mayoría) que están ya pensando en introducirse lo más pronto posible al nuevo gadget de Apple. El IPad puede convertirse, así, en la primera aplicación que sustituya efectivamente a las revistas de papel, dada su calidad de pantalla, su conectividad a internet y su extraordinaria duración de batería. Además, puede soportar publicidad “clickable”, y aunque Apple dice que el gadget tiene una duración de batería de 10 horas, los que han hecho reviews concuerdan en que puede usarse hasta por 12 horas seguidas.
Un video corto titulado “Bitch” en inglés, y por muy buenas razones. Desgraciadamente no se encuentra en español, pero trata, en breve…
[spoiler]:
La señora le muestra la foto de de su hijo al chico y le dice que se parece mucho a él, pero que ha muerto y que lo único que desea es que alguien vuelva a llamarla “Mamá”. Le pide que cuando ella se vaya retirando de la caja, él le diga “¡Adiós mamá!” y que ella le responderá “¡Adiós hijo!”. Así lo hace, y cuando el tipo llega a la caja (solo ha comprado una lata de atún) le dicen que la cuenta asciende a unos cientos de libras esterlinas. Él se sorprende, y la cajera le explica que la anciana le dijo que su hijo pagaría por los víveres. El chico ha caído en la trampa, y lo único que dice es: “Bitch!” (¡Perra!).
El asesino serial noruego más mortífero en la historia era un enfermero calvo, de maneras suaves que administraba un asilo. Se piensa que Arnfinn Nesset asesinó al menos a 138 personas en un periodo de 20 años. En 1977 Arnfinn se convirtió en el director del asilo Orkdal Valley y en cuanto tomó posesión de su cargo, comenzó a morir un número inusual de pacientes.
Nadie sospechó nada hasta 1981 cuando un empleado de la institución se dio cuenta que se estaban comprando cantidades enormes de un poderoso relajante muscular.
La policía interrogó a Arnfinn y al hombre que notó la compra del veneno. Primero, Arnfinn dijo que había comprado el medicamento para matar a una manada de perros salvajes que merodeaban en torno al asilo. Luego, inexplicablemente, confesó haber matado a 27 pacientes. En un momento dado, dijo: “He matado a tantos que no puedo recordarlos a todos”. En 1983, Arnfinn Nesset fue condenado por 22 asesinatos y obtuvo una sentencia de 21 años, la máxima permitida por la ley noruega. Tras salir de la cárcel, cambió su nombre, se convirtió en cristiano y anda por ahí, libre.