No recuerdo cuándo bebí mi primer Dr. Pepper, pero debió ser cuando vivíamos en Reynosa, Tamaulipas, muy cerca de la frontera (en México, decir la frontera siempre significa la frontera con Estados Unidos) y desde entonces me volví fanático de este refresco de cola. Tiene un sabor peculiar, que bien puede ser vainilla o cerveza de raíz (también amo la cerveza de raíz). Sin embargo, tenía ya un tiempo sin probarlo hasta que hace unos cuantos meses Rocío y yo descubrimos que lo vendían en el supermercado al que vamos a hacer las compras, por lo general los viernes por la tarde.
Ella, por si no lo saben, siempre está jodiéndome con que tengo los mismos gustos (y una que otra maña) que su mamá, lo cual ella sabe que me pone roñoso. Y a su mami le fascina el Dr. Pepper (grrr!!!).
Las lágrimas aparecen por los aceites volátiles que le confieren su sabor característico y que contienen un tipo de moléculas orgánicas denominadas sulfóxidos de aminoácidos. Al cortar el tejido de una cebolla, se liberan unas enzimas llamadas alinasas que convierten a estas moléculas en ácidos sulfénicos, que a su vez forman el verdadero agente desencadenante de las lágrimas: el syn-propanotial-S-óxido.
Las terminaciones nerviosas de la córnea detectan el compuesto y surge el picor de ojos. Las glándulas lacrimales se activan, entonces, para eliminar la irritación.
Algunas técnicas caseras que a algunos les funciona y otros no:
Este es uno de los mitos griegos de la creación más antiguos (y más bellos), creado antes de la llegada de los helenos a Grecia y se le llama pelasgo porque estas tribus son descendientes, según la leyenda, de Pelasgo, el primer hombre.
En el principio Eurínome, la Diosa de Todas las Cosas, surgió desnuda del Caos, pero no encontró nada sólido en qué apoyar los pies y, en consecuencia, separó el mar del firmamento y danzó solitaria sobre sus olas. Danzó hacia el sur y el viento puesto en movimiento tras ella pareció algo nuevo y aparte con que poder empezar una obra de creación. Se dio la vuelta y se apoderó de ese viento norte, lo frotó entre sus manos y he aquí que surgió la gran serpiente Ofión. Eurínome bailó para calentarse, cada vez más agitadamente, hasta que Ofión se sintió lujurioso, se enroscó alrededor de los miembros divinos y se ayuntó con la diosa. Ahora bien, el Viento del Norte, llamado también Bóreas, fertiliza; por ello las yeguas vuelven con frecuencia sus cuartos traseros al viento y paren potros sin ayuda de un semental. Así fue como Eurínome quedó encinta.
Masatoshi Ishikawa es un profesor de la Universidad de Tokio que ha desarrollado un scanner que, hasta donde sé, es el más rápido del mundo. Está dotado de una cámara de alta velocidad que puede capturar el texto y las imágenes a la velocidad en que se pasan las páginas rápidamente (flipping).
Tal como le sucedió al famosísimo iPhone, cuyo nombre ya estaba registrado y Apple tuvo que soltar una buena cantidad de dinero para arreglar el embrollo, el nombre del teléfono de Google, Nexus One probablemente deba seguir la misma suerte, si la compañía que es propietaria del nombre Nexus decide venderle el nombre. En caso contrario, habrá que raspar el nombre del teléfono y poner uno nuevo, pues la solicitud de Google ha sido rechazada por las autoridades correspondientes y, según la ley, eso significa que deberán cambiar el nombre de su teléfono o llegar a un acuerdo con los dueños de la marca.
Pero si esto último sucede, Google deberá tener la chequera lista y no ponerse tacaños, ya que seguro serán muchos, muchos millones de dólares.
Si algo me han enseñado los seis años que tengo escribiendo uno o varios blogs, es que siempre hay alguien con la inteligencia, la saña o el avasallador ímpetu como para demostrarme que estoy equivocado. Y como este blog no acepta (por el momento) comentarios, he decidido jugar el papel de los críticos, de los sarcásticos y de los sabelotodo para ponerme a mí mismo en ridículo.
Es como jugar al ajedrez con uno mismo, pero hay una pequeña diferencia: Sé cómo derrotarme pues conozco mis debilidades y es un juego que he practicado toda mi vida.
¿Los bloggers dominaremos el mundo de la información? ¡Por supuesto! Siempre y cuando haya quién la genere. Un artículo del New York Times, del Telegraph, de Daily News o de la BBC puede ser reproducido miles o millones de veces por los bloggers, que lo desmenuzaremos hasta dejarlo en los huesos y disfrutaremos el sangriento festín relamiéndonos los labios llenos de sangre. En conjunto, Google enviará más visitantes a los blogs que los que recibe la fuente original, y nuestros comentarios ácidos, nuestras opiniones y nuestras dudas quedarán sembradas en las mentes de los lectores con la misma profundidad que el cincel cuando vulnera la piedra.
The Blind Side o Un sueño posible (como se le tituló en Latinoamérica), no era una película que, en lo personal, tuviese muchas ganas de ver, ya que nunca me han gustado las películas de deportes, pero el que Sandra Bullock haya ganado el Oscar como la mejor actriz por esta cinta realmente me intrigó, pues nunca he pensado que sea particularmente talentosa. Está buena, pero esa es otra cosa.
Es una cinta basada en el libro de Michael Lewis llamado The Blind Side: The Evolution of a Game, y narra un trozo de la vida de Michael Oher, tacle ofensivo de los Ravens de Baltimore.
Oher es personificado por Quinton Aaron, un actor al que, en lo particular, seguiré de cerca ya que hace un trabajo formidable, aunque su parecido físico con el verdadero Oher deja mucho que desear, pero su desempeño durante la cinta borra este pequeño detalle rápidamente.