750 Words es una de las aplicaciones más interesantes que me he encontrado últimamente.
Se trata de un sitio donde el objetivo es escribir 750 palabras (aproximadamente tres páginas) cada día. Para loguearse, es posible hacerlo mediante tu cuenta de Facebook, Google o Yahoo. Eso es todo. Lo que escribamos NO se publicará en ninguno de estos sitios, solamente se usa como un medio de verificación de identidad.
Buster Benson, el creador de esta aplicación, en verdad que ha tenido una idea genial, ya que no solamente se trata de un diario online, sino que nos muestra nuestro progreso, marcando los días en que hemos cumplido nuestro propósito y cuándo hemos fallado. Además, despliega estadísticas detalladas sobre el número total de palabras que hemos escrito, la velocidad a la que lo hacemos y el tiempo que nos lleva completar nuestras 750 palabras del día. Cabe mencionar que no es posible “adelantar” entradas al diario ni añadir nada a los días anteriores, pues eso sería hacer trampa, ¿no?
He aquí una colección de barbas influyentes en la historia del mundo. El cartón tiene, evidentemente, un tinte cómico pues nos muestra tanto personajes trascendentes e históricamente importantes como otros de caricatura, músicos de rock como los geniales barbudos de ZZ-Top, el coronel Sanders (de Kentucky Fried Chicken) y hasta mi héroe el Sr. Spock. Je, je
Dentro de mi comida chatarra favorita, los Doritos ocupan un lugar muy especial (aunque pienso que los Fritos son superiores). Hacer un video de stop-motion utilizando estas delicias no debió ser nada sencillo, pues en mi caso me habría comido la mitad del material antes de terminar el rodaje.
Pero si el corto estuviera hecho con twinkies, entonces todo estaría perdido: No habría video y sí un blogger en Weight-Watchers.
Acabo de ver Alicia en el país de las maravillas, la más reciente película de Tim Burton. Y la vi en 3D, aunque imagino que la versión en dos dimensiones habría sido igual de buena pues, desde mi punto de vista, no explota esta tecnología al nivel en que lo hace Avatar.
Un interesantísimo experimento: Dos anillos de humo colisionando en el centro y que generan, a su vez, una serie de pequeños anillos en la periferia del punto donde se produce la colisión.
No voy a retractarme. Lo digo y lo sostengo: Eres estúpido.
La buena noticia es que todos lo somos; lo tenemos que ser. Hace unos momentos, mientras preparaba una jarra de agua de jamaica y revolvía el contenido con una cuchara, me di cuenta de que para sobrevivir y para ser felices debemos ser estúpidos la mayor parte del tiempo. Y antes de preparar la bebida estuve 50 minutos haciendo ejercicio en una escaladora. Y antes del ejercicio me dediqué a borrar el spam de mi cuenta de correo electrónico. Cosas estúpidas, rutinarias, intrascendentes.
Si los perros hablaran no serían tan simpáticos. ¿Se los imaginan contándole a todo el mundo lo que ven en casa? Comentarían con lujo de detalle que te tiras pedos cuando nadie te ve, que has dejado de bañarte un par de días o que eres un amo cruel, injusto o idiota. Su mudez es parte de su encanto, y es lindo ver sus brillantes ojos y pensar que opinan sólo cosas buenas de ti.
Si hablaran, probablemente serían lo suficientemente listos como para chantajearte y exigir un trato especial a cambio de su silencio, ya que lo oyen todo y su olfato los hace unos detectives infalibles. Al final, crearían una dictadura perruna y nos veríamos obligados a sacarlos de nuestras casas, o a combatirlos (ellos ganarían, por supuesto).