¿Por qué los bloggers dominaremos el mundo?

by Andrés Borbón on 22 March, 2010

in Blogueradas, Opinión

bloggers

Si algo me han enseñado los seis años que tengo escribiendo uno o varios blogs, es que siempre hay alguien con la inteligencia, la saña o el avasallador ímpetu como para demostrarme que estoy equivocado. Y como este blog no acepta (por el momento) comentarios, he decidido jugar el papel de los críticos, de los sarcásticos y de los sabelotodo para ponerme a mí mismo en ridículo.

Es como jugar al ajedrez con uno mismo, pero hay una pequeña diferencia: Sé cómo derrotarme pues conozco mis debilidades y es un juego que he practicado toda mi vida.

¿Los bloggers dominaremos el mundo de la información? ¡Por supuesto! Siempre y cuando haya quién la genere. Un artículo del New York Times, del Telegraph, de Daily News o de la BBC puede ser reproducido miles o millones de veces por los bloggers, que lo desmenuzaremos hasta dejarlo en los huesos y disfrutaremos el sangriento festín relamiéndonos los labios llenos de sangre. En conjunto, Google enviará más visitantes a los blogs que los que recibe la fuente original, y nuestros comentarios ácidos, nuestras opiniones y nuestras dudas quedarán sembradas en las mentes de los lectores con la misma profundidad que el cincel cuando vulnera la piedra.

En este punto, me siento tentado a comparar a los bloggers con los vampiros, pues nos alimentamos de la sangre de los medios tradicionales. Pobres.

Son muy pocos los blogs (o los bloggers) que escriben contenido realmente original, ya que en las ruedas de prensa los asistentes son reporteros y editorialistas de los medios tradicionales. Hay sus excepciones, claro, pero en general esto es verdad.

El blogger, habitualmente, navega por internet cazando noticias, eventos, imágenes o cualquier otro elemento de interés para sus lectores. Lo más original que llegamos a hacer es cuando publicamos algo personal o algún artículo largamente meditado y lleno de ideas propias pero… ¿cuántos hacemos esto? Pocos, muy pocos. Y los lectores interesados en este tipo de contenidos son escasos.

Vuelvo, irremediablemente, a la pregunta original: ¿Dominaremos los bloggers el mundo de la información? Y la respuesta es un contundente , pero eso no significa que podamos dirigirlo, generarlo, parirlo.

Los medios tradicionales cuentan con recursos vastos, con millones de dólares para pagar a columnistas altamente entrenados, que ponen alma y sangre en cada palabra para escribir un artículo sesudo a la semana. Viajes, viáticos, congresos, primicias y, por supuesto, el contacto personal con los protagonistas de los sucesos. ¿Qué sucedería si el autor de este blog solicitara una entrevista con Obama? Se reirían en mis narices… ¿Y si fuera un reputado editorialista del New York Times? La cosa sería diferente.

Los bloggers dominaremos el mundo de la información porque somos el nexo entre las grandes cadenas noticiosas y el público en general, y creamos más contenido interesante, divertido y valiente que ellos. Tenemos más sentido del humor y, por lo general, no estamos sujetos a las presiones, las ambiciones o los compromisos que otros tienen con los poderosos.

Los diarios de baja ralea, incluso, copian nuestros contenidos. Yo mismo fui invitado hace poco a dar mi opinión en un programa de televisión y, cada vez más, los grandes inversionistas de la publicidad se dan cuenta que somos un medio viable para promocionar sus productos.

Por eso muchos gobiernos del mundo (y pronto serán todos) establecerán controles sobre nosotros y podrán multarnos, amenazarnos o refundirnos en la cárcel cuando cometamos la menor violación al copyright de los medios tradicionales o vulneremos la imagen de una figura pública. Seremos censurados y, por supuesto, dejaremos de dominar el mundo de la información porque no tenemos departamentos legales que nos defiendan.

Pero también puede suceder lo contrario: Que Obama se deje entrevistar (en un futuro) por bloggers famosos, que comencemos a recibir invitaciones a las ruedas de prensa y que, con el tiempo, las inversiones millonarias en publicidad se vuelquen a la red. Y si esto sucede, no sólo dominaremos el mundo de la información, sino que dirigiremos el rumbo de esta.

El problema es que, al igual que los grandes diarios, podríamos adquirir compromisos políticos, económicos y de amistad con los patrocinadores y estaríamos a merced de sus caprichos.

¿He sido claro? ¿He conseguido echar por tierra mis propios argumentos?

Por supuesto que no, pues jamás tengo la razón. Y si estoy equivocado, es que he demostrado la veracidad de mis argumentos.

¿No es irónico?

Otros Artículos Relacionados

Suscríbete a la lista de correo de Tecnoculto
 

Previous post:

Next post: