Un artículo de reciente aparición en Times Online narra cómo un grupo de científicos franceses reconstruyeron el cráneo de uno de los cinco esqueletos hallados en la cueva de Cro-Magnon en 1868 (lo cual dio nombre al fosil: El hombre de Cro-Magnon) y que son algunas de las muestras más antiguas (y mejor preservadas) del hombre moderno.
Tras reconstruir el cráneo digitalmente, los científicos crearon un modelo tridimensional del cerebro. Tras hacer esto, se llevaron una gran sorpresa: El cerebro del hombre de Cro-Magnon era 15 a 20% más grande que el nuestro.
Entre las diferencias halladas, destaca que en el hombre de Cro-Magnon el cerebelo era más chico que en el hombre moderno (la función principal del cerebelo tiene que ver con e control del movimiento y del equilibrio, además de participar en funciones motoras como el habla y, se piensa, en ciertos procesos cognoscitivos).
¿Por qué tenemos un cerebro más pequeño que nuestros antepasados? En realidad no se sabe y los científicos han aventurado algunas hipótesis entre las cuales se encuentran el que nuestro cerebro es más pequeño pero más eficiente, a las condiciones climáticas y hasta a los hábitos masticatorios, dependientes de la dieta.
La verdad es que no lo saben, y tampoco se aventuran a decir que, de alguna forma, nos encontramos en un proceso de regresión evolutiva. ¿Nos estamos volviendo más estúpidos? Tal vez no aún, pero si las cosas siguen como van, probablemente en unos cientos de miles de años dejaremos de ser los amos de este planeta.
Otros Artículos Relacionados



