Sé que no debo decir groserías pero… ¡qué huevos de tipo! No que yo desee hacer lo mismo, pero… ni un ¡ay!, ni un ¡ouch!, ni un ligero temblor de la mano cuando se marcaba con el metal los tres seises: 666.
Por supuesto, siempre existen aquellos que dirán: Estaba drogado… se inyectó lidocaína subcutánea para no sentir el dolor… padece CIPA (siglas en inglés de: Insensibilidad Congénita al Dolor con Anhidrosis)… se trataba de un brazo falso… etc.
De todas formas, el video está duro, la verdad.
Duración del video: 1:28 minutos



