Una de las cosas más divertidas en el universo conocido (sin contar el Tetris, por supuesto), es hacer cadenas de piezas de dominó y verlas caer. Lo que fastidia, definitivamente, es ordenarlas, una por una, y resignarse a los inevitables accidentes, cuando nos tiembla el pulso y debemos empezar de nuevo, una y otra vez.
Parece un trabalenguas o una mala broma de algún programador (y vaya que estos geeks tienen un sentido del humor retorcido). Pero aunque parezca un neologismo surgido de una mente esquizofrénica, la buena noticia es que no lo es.
Todos aquellos que leen sus blogs favoritos a través de lectores de feeds como Google Reader, saben que hay un retraso considerable entre que la nota es publicada y el momento en que aparece en los lectores de feeds. Este retraso del que hablo puede ser de media hora, una hora, o más.
Hace un rato leía un re-post de Mark Cuban sobre cómo hacerse rico. Cuban, para quienes no lo hayan oído mencionar, es un millonario que, entre otras cosas, es blogger. Y uno de los más exitosos, por cierto.
Según este gurú informático, la clave para hacerse rico es ahorrar. Ahorrar cada centavo, suprimir cualquier lujo posible, cortar en dos las tarjetas de crédito y dedicar todos y cada uno de los minutos del día a hacernos mejores en el camino que hayamos elegido. Hay que elegir uno, por supuesto.
Destruyendo un edificio al viejo estilo, con una grúa y una de esas pesadas bolas de hierro que arrasan con paredes, columnas y con todo lo que se encuentran a su paso. El video está grabado con la técnica de stop-motion, que me gusta mucho aunque, para ser honesto, en este caso me habría gustado ver aunque fuera un fragmento en tiempo real, para ver volar varillas, cemento y unas cuantas paredes. La verdad es que nunca he asistido personalmente a una demolición, pero debe ser un espectáculo triste ver cómo las máquinas y los hombres echan por tierra lo que alguna vez fue el hogar de alguien, donde sucedieron tantas cosas, memorables o no.
Hace unos años murieron mis abuelos. La casa se vendió y el nuevo dueño la demolió para construir un edificio de oficinas. No presencié la destrucción de nuestra casa en Guadalajara, pero en un viaje que realicé posteriormente a Guadalajara, pude ver el espacio donde estuvo esa casa donde pasé tantos momentos de mi infancia y se me hizo un hueco en el pecho que resucita cada vez que lo recuerdo.
Hilary Taylor recibió una herencia algo extravagante de su finado tío Ken Stickland: 3,000 regaderas para plantas. El hombre, muerto a los 78 años, tenía unos 9 años coleccionándolas y era conocido en el vecindario pues siempre andaba buscando una regadera nueva, diferente o exótica. Su casa estaba, literalmente, abarrotada de estos artefactos y su sobrina piensa que esta afición le ayudó a darle un sentido a sus últimos años.
Hilary Taylor ahora se enfrenta al problema de qué hacer con la herencia. Lo más probable, dice, es que las venda y done el dinero a alguna causa benéfica. Bueno, las venderá todas excepto una: Aquella que contiene las cenizas de su tío.
Nuit Blanche (Noche Blanca) es un video de Arev Manukian, con música de Samuel Bisson que ganó el premio LG (Life’s Good) y que me ha conmovido mucho.
Es una historia de amor en blanco y negro, en cámara lenta y con una música que realmente da escalofríos de tan hermosa. Si pueden hallar un momento de tranquilidad, pónganse los audífonos, súbanle al volumen, apaguen las luces, pongan el video a pantalla completa y dispónganse a observar una pequeña obra maestra.
¿Cuántas veces una mirada se ha quedado en solo eso? ¿Cuántas historias ha tejido nuestra mente de un episodio fugaz, aparentemente sin importancia? ¿Cuántos de nosotros hemos sido transportados a los lugares más recónditos de nuestra fantasía en cuestión de segundos?
Pues, para mi, eso es lo que representa esta cinta. La fugacidad de una mirada convertida en una historia inverosímil. El poder de la imaginación que puede, a veces, cambiarnos la vida.
Ya me estoy poniendo sentimentalón y pesado. Soy cursi, irremediablemente cursi. No voy a ocultar el hecho de que se me han rodado un par de lágrimas al ver el video, y que acto seguido he tomado mi celular y le he enviado un mensaje de texto a la tecnocultita, diciéndole: “Te amo con toda mi alma”.
Por desgracia, este video se encuentra en inglés pero nos explica, de una forma clara (y algo dramática) lo que es la procrastinación. Tras verlo, me doy cuenta (¡como si no lo supiera!) que soy un gran procrastinador. Hay tantas cosas pendientes que tengo que hacer, y que me llevarían unos cuantos minutos, que honestamente me doy un poco de pena a mí mismo.
Ojalá que les guste. Está muy bien narrado y a pesar de no hallarse en español no es difícil de comprender. Trataré de buscar una versión en español aunque… creo que primero me haré una taza de té. Je, je.