Duración del video: 21 segundos
Esta rana, sigilosamente, se desliza al filo del agua hacia su presa, una libélula que está cándidamente posada en una rama. Se prepara y, en un momento dado, lanza su ataque, con tan mala suerte que se da de frente con la rama (donde se le enreda hasta la lengua) mientras la libélula (hay que reconocerle los buenos reflejos) vuela hacia un sitio más seguro.
Ni hablar. La pobre rana se quedó sin desayunar mientras que la libélula consiguió librarse de la muerte.
Otros Artículos Relacionados



