Hilary Taylor recibió una herencia algo extravagante de su finado tío Ken Stickland: 3,000 regaderas para plantas. El hombre, muerto a los 78 años, tenía unos 9 años coleccionándolas y era conocido en el vecindario pues siempre andaba buscando una regadera nueva, diferente o exótica. Su casa estaba, literalmente, abarrotada de estos artefactos y su sobrina piensa que esta afición le ayudó a darle un sentido a sus últimos años.
Hilary Taylor ahora se enfrenta al problema de qué hacer con la herencia. Lo más probable, dice, es que las venda y done el dinero a alguna causa benéfica. Bueno, las venderá todas excepto una: Aquella que contiene las cenizas de su tío.










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bueno ya hayó el negocio para esa regaderas: urnas para cenizas!
Primero pensé: WTF? y luego dije, cool!
Vaya que la variedad de cosas que se pueden coleccionar es amplia, espero que le hayan tapado los orificios por a la de las cenizas O.o
Si las separa segun su material las puede vender rapidamente en los centros de reciclaje, aunque le pagaran poco, pero se deshará rápidamente de ellas :P
A veces me pregunto que sentido tiene coleccionar cualquier cosa, y si alguien apreciara mi coleccion de saleros cuando yo me muera.
Nunca se me hubiese coleccionar regaderas. Que depresión heredar regaderas jajajaj