Sencillamente hilarante, divertidísimo y con un final fabuloso. Se trata de un video de Andrew Kepple que me ha hecho reír un buen rato. A algunos le parecerá algo bobo (porque lo es), pero a mí estas tonterías me encantan.
Spy & Pyro, una historia de amor
Previous post: El hombre lobo
Next post: El Hombre Invisible y la Mujer Maravilla



