Visitando Punto Geek, me encuentro esta taza genial, y que combina dos de mis vicios (o tres): Tomar café, coleccionar tazas y jugar Pacman (siií… lo sé, es un juego de viejitos, pero bueno, ¿qué puedo hacer?).
Me pasa con frecuencia que, estando frente a la computadora con la eterna taza de café al lado, extiendo la mano y la tomo, pero cuando me la llevo a los labios el café está helado. Ahora, bastará con mirar la taza pues, como muchas de su tipo, cambia cuando está caliente, pero en este caso aparecen los fantasmitas, el buen Pacman y las fichas que va comiendo para acumular puntos… un plus que no puede ignorarse.



