Resulta evidente que a esta ave (parece una especie de loro) no le gustan las latas de refresco. En un principio pensé que su ira se debía a la imagen impresa en ella (otra ave), pero aunque la lata giró, siguió picoteándola con saña.
Eso sí: debió terminar con una soberbia jaqueca.
Duración del video: 42 segundos



