Saramago, José
Caín
Editorial Alfaguara, 2009
ISBN: 9786071103161
189 pp
Estoy seguro que un buen porcentaje de quienes se topen con este blog por casualidad, habrán leído algo de José Saramago, el gran escritor portugués y ganador del premio Nobel. Yo he leído buena parte de sus libros y me encanta su literatura, aunque tiene algunas obras, como Levantado del suelo, que son infumables.
Caín es un pequeño libro que se lee en una sentada y que, a diferencia de lo que algunos han dicho, a mí no me ha escandalizado en lo más mínimo. Todo lo contrario: Me pareció hasta un poco ingenuo. Quienes quieran tratar de hereje a Saramago y amenazarlo con la excomunión, deben leer más y pensar mejor, o rodearse de gente menos ignorante.
En Caín, Saramago hace un ejercicio de ciencia ficción y se pone del lado del primer homicida bíblico. Además, hace que Dios lo haga invulnerable a todo mal, inmortal y lo lleva saltando por el tiempo de un pasaje del Viejo Testamento a otro y lo hace presenciar su intrínseca maldad, su crueldad y, además, lo acusa de vanidoso, teatral, marrullero y tramposo.
Nada de lo anterior, sin embargo, es para poner el grito en el cielo ya que Saramago ataca una figura mítica con la imaginación y no se mete para nada con la iglesia. No es, en absoluto, un libro subversivo, sino reflexivo… nada que cualquier sujeto de mediana inteligencia no se haya planteado alguna vez.
Caín es un buen libro, pero nada del otro mundo y, por supuesto, nada que quede grabado permanentemente en la memoria.
Por ahí leí una declaración sensacionalista (y probablemente falsa) en la que se decía que Caín era el intento de Saramago de saldar las cuentas pendientes que el escritor tenía con Dios. Si esto es verdad, temo decir que ganó Dios.
MUY RECOMENDABLE



