En un reciente estudio, se compraron 14 prendas de ropa y luego fueron analizadas por un microbiólogo de la Universidad de Nueva York, quien encontró cosas bastante desagradables.
La prendas contenían gérmenes típicos de la materia fecal (caca, pues), una blusa tenía microorganismos propios de la vagina y hongos y muchas de las muestras mostraron secreciones humanas, desde saliva, sudor hasta… bueno, otras cosas.
Por lo que se ve, lo mejor es lavar la ropa nueva antes de usarla por primera vez.
…y yo jamás lo hago. Je, je



