Esta chica cumplió 25 años y en lugar de hacerse un pastel para poner las velitas y apagarlas, decidió convertirse ella misma en un tributo incandescente a su cumpleaños.
Se insertó agujas en la piel del brazo y en cada una de ellas puso una velita. Las encendió, pidió algunos deseos y, tras apagarlas, las retiró.
Una forma ciertamente original (pero dolorosa) de celebrar su cumpleaños.
Otros Artículos Relacionados
COMPRA MI MÁS RECIENTE NOVELA:

![Zapatos para los gustos más extravagantes [17 fotos]](http://tecnoculto.com/wp-content/uploads/2013/05/zapatos-para-los-gustos-mas-extravagantes_001-150x150.jpg)




{ 0 comments… add one now }