No recuerdo con precisión cuándo fue que descubrí Boing Boing, pero debió ser alrededor del 2002 o 2003 y, honestamente, no daba crédito a lo que veían mis ojos. La primera vez que navegué por sus páginas me pasé horas y horas leyendo, incrédulo, asombrado y un poco envidioso. Sencillamente, no entendía de dónde salían artículos tan interesantes, información tan sorprendente, abigarrada o peculiar, como le quieran llamar.
Siempre he tenido cierta debilidad por el queso fundido en todas sus formas, y aunque el fondue es una de las más conocidas, no se trata de mi favorita, principalmente porque después alguien debe lavar el trasto y además la preparación es una lata.
Prefiero algo más sencillo, como la tostada con queso de este ratón.
La lógica, ese instrumento que a veces sirve de tan poco, nos haría suponer que el estilo de vida actual y el uso intensivo que hacemos de los reproductores de sonido estarían creando una humanidad sorda, pero no es así.
Por todas partes vemos gente con iPods, con Walkmans (o Walkmen), Zunes, etc. La gente escucha música en sus autos, con los audífonos conectados a la laptop o a los teléfonos celulares y, las más de las veces, lo hacen a un volumen más que respetable.
Phyl Gyfford realizó un curioso estudio en el cual concluyó que la forma más veloz de escribir es mediante un teclado.
Cuando se trata de escribir rápido, siempre podemos estar seguros de que un teclado común y corriente (sin importar la marca) resolverá nuestro problema. Hay pocas personas que sean capaces de superar al teclado con lápiz y papel, pero en general pensar de esta manera es una tontería, ya que este dato sólo tendría importancia si nuestro trabajo consistiera en copiar texto.
No sé qué tan efectivo sea el Yoga en la disminución de la conducta criminal, pero en el estado hindú de Madhya Pradesh por cada 3 meses de práctica de yoga las reducen 15 días de condena a los internos.
Algunos se han aficionado tanto que terminan convirtiéndose en instructores y al menos 4,000 presos ya están en el programa lo cual, según, las autoridades, les ayuda a mejorar su condición física y su comportamiento, a controlar la ira y a reducir el estrés.
Además, la práctica del yoga ayuda a incrementar las posibilidades de ser liberados, no solo por la reducción en la condena, sino porque, en general, los prisioneros que aprenden yoga tienen una mejor actitud. Otras actividades que les dan “puntos” son las clases de literatura y continuar su educación donde esta haya quedado interrumpida.
No sé qué tanto ayude esto a la rehabilitación de los internos, pero bueno, como dice el refrán: “Algo es algo, dijo el diablo”.
Si no fuera porque ya había visto con anterioridad un trabajo parecido, jamás habría descubierto el truco y hubiese pensado que se trataba simplemente de una buena ilustración de un tigre y nada más.
Pero no, como se podrán imaginar aquí hay gato encerrado: Son tres cuerpos humanos los que ha utilizado este artista para formar el rostro del tigre y en las fotos podemos ver la secuencia de esta creación.
Sólo una cosa me produce una risa idiota:
Imagino al creador buscando modelos para su obra y, de pronto, se acerca a una chica, la examina con gesto profesional y le dice:
─Jovencita, tiene usted culo de trompa de tigre… ¿le gustaría posar para mí?